Sin duda, el lenguaje, es machista. El que tiene el poder impone su ley, aunque sea sin premeditación en este caso. El lenguaje es la manifestación de todo lo que nos rodea. Es la vida misma. Por el lenguaje uno manifiesta su inteligencia, (callado parecemos todos listos, pero cuando hablas te delatas) Por la misma razón la lengua que se impone es la del que manda, ahí está el inglés con su supremacía absoluta. Todos conocemos ese mail que circula por Internet con la mismas palabras referidas a mujer u hombre: ambiciosa y ambicioso, jefe y jefa, zorro y zorra, no hace falta hacer aclaraciones, este lenguaje a la mujer la hunde al hombre le encumbra. Y además no es fácil denunciarlo, siempre hay un enterado de guardia que ridiculiza a quien esto hace, faltaría más, ¡feministas ridículas! Qué tranquilidad da pensar que siempre hay alguna de ellas vigilante para que no nos olvidemos de estas cuestiones. Este es un tema abierto e infinito sobre el que hay que volver. Esta lectura es la que me lo ha sugerido: http://www.elpais.com/articulo/sociedad/vascos/vascas/diputados/diputadas/elpepisoc/20080410elpepisoc_1/Tes
Te acompaña durante todo el día. Te tomas el primer café y ya oyes al de al lado: “eso es como todo”. Y tú preguntándote por el todo. Te vas a trabajar y dale: “ese es que es muy amigo de sus amigos”, pero, si no es amigo de sus amigos, ¿lo será de sus enemigos? Me cabe la duda. Seguimos la jornada. Pues fíjate lo que ha hecho su madre, aunque claro “hay madres y madres” ¡madre mía! El listo de turno por encima del bien y del mal: “todos los políticos son iguales”, pues no, pues ¡anda que no se diferencian! Mira si no como se peina Aznar y como se peina Anasagasti. El colmo de lo simple: “esto antes no pasaba, hay qué ver como estamos”, claro que pasaba, pasaba desde que los romanos nos civilizaron, estoy segura. Y así. No habría sitio en este blog para enumerar las manifestaciónes de la simpleza. La reflexión, por otra parte, es de lo más simple, pero cuando vas acumulando esta percepción un día, otro día, necesitas decirlo. Vamos a pararnos a pensar un ratito. Y si no también podemos hacer lo siguiente: encadenar todas estas simplezas, ponerles música y a Eurovisión!
Extraña pareja. Él cortesano y a la sombra del poder. Ella en su Villa y a sus cosas. Él caballero de una reina poderosa. Ella incondicional del Santísimo Sacramento. Él ausente de sus deberes familiares. Ella cobijaba bajo su sombra. Ella inteligente, noble, vital. Ella ayudó a todos, apoyó el arte y la cultura, fue mecenas. Él fue a la guerra. Él reconocido en la Historia. Ella en su Villa. Él tenía amigos poderosos. Ella menesterosos a su puerta. Él, hombre, todo a favor. Ella, mujer, el mundo en contra. Hasta para alabarla la llamaron Loca. La voz de él se oía en la Corte. Ella era callada y trabajaba para el bien. Yo voto por ella. Aún, sin Dios, sería santa.
Doña Teresa Enríquez y Don Gutierre de Cárdenas. Torrijos
¡Qué pereza! Cuando te enfrentas a un cuadernillo de instrucciones lo primero: ¿dónde está el español? Y como suele estar el último, por las prisas terminas leyéndolo en italiano. Angustia, genera angustia, ¿lo haré bien? ¿me cargaré el cacharro? ¿le podré sacar el mejor partido? Qué me lo lea alguien y me lo resuma. Y la corriente, dios mío ¿la tendré a 125 todavía? Por un momento lo dudas, sudas, enchufas y te esperas lo peor, no, no explota. Y luego la letra, ¿por qué tan pequeña? ¿quién puede leer eso? Ni con gafas de cerca. Para una plancha, para un exprimidor, pero…¿y si es un microondas? Mejor lo tiro.
Cuando se ha vivido en sombras durante muchos años, cuando, en ese entonces, se acallaban las voces de los discrepantes y reinaba el silencio, cuando el camino a seguir era exclusivamente uno, chico y no libre, no puedes nunca llegar a pensar que el alboroto de unas elecciones próximas pueda molestar a alguien, que las voces mitineras hieran los oídos de nadie, que los carteles de las grandes y forzadas sonrisas molesten. Unas elecciones democráticas son siempre una fiesta, son una nueva oportunidad para que los que no tienen foros hablen y pongan y quiten. Es, verdaderamente, una fiesta, y como tal fiesta hay que recibirla y disfrutarla cada uno desde su ventana.
Cuando alguien como yo tiene un blog y una buena mañana entra a ver las estadísticas de sus visitas y descubre con emoción que alguien desde Los Ángeles ha estado patinando por tus escritos, buscando no sé sabe que cosa que ha escrito en Google, pues no te queda más remedio que escribir esto en inglés y volver a emocionarte y pensar que fascinante aventura es esta de Internet que permite que mi GARIPOTAINA esté al alcance de cualquier persona, de cualquier lengua, de cualquier condición, de cualquier lugar del mundo de cuyo nombre quiero acordarme.
When somebody like me has a blog and one morning decides to browse the statistics of the website to find unexpectedly that someone from Los Angeles has been sliding by its pages trying to find something he or she has typed in Google, there is nothing you can do but writing this few English sentences and feeling again touched when thinking how fascinating is this Internet adventure that allows my GARIPOTAINA to be within reach of any person, any language, any condition, any place of the world whose name I do not care to recall.
Estaba yo esta mañana, eso, escuchando a Felipe, González, por supuesto, Cadena Ser “A vivir que son dos días” y sentía esa nostalgia del talento pasado, del encanto de la palabra, del poder de la seducción, de la maravillosa ironía, ironía con la que se refería a Aznar al que decía que vio en la cena del Rey muy contento, extremadamente eufórico, (¿será por la Botella?), en definitiva, por mirar hacia nuestros políticos ahora y ver el vacío, la simpleza, y sentir el vértigo de no saber hacia dónde vamos, puede que hacia la gran GARIPOTAINA, todo junto y además revuelto.
El año que se va casi siempre se lleva algo. Casi siempre te deja un algo de tristeza. Casi siempre el que viene será peor. Pero casi siempre queremos verlo, vivirlo y contar esto.