El ejercicio más difícil que tengo que hacer en mi vida es salir de mí y ponerme enfrente y mirarme y verme. Para eso necesito datos. Tú tienes que ir recopilando esos datos, recogiendo mensajes de los que te rodean, tanto lo que te dicen los que te quieren como lo que te dicen los que te detestan. Vas haciendo, lentamente, y lo más objetivamente posible tu retrato; después, sales de tu ego y te sientas a mirarte, tranquilamente, sin prisas. Te puedes quedar tan asombrado como con una foto ¿ese soy yo? Estoy más gordo, más viejo, más…
Naturalmente, si después de hacer esto no te aplicas el necesario photoshop, para pulir los defectos no te ha servido de nada.
Algunos nunca lo hacen, pero debería hacerse como los análisis del colesterol, una vez al año.
Un año que naciste, Ewy. Así eras. Ser la segunda te mantiene en la sombra un tiempo, pero ahí estás tú buscando tu sitio con tesón, con paciencia, vas a ser segura y minuciosa. Te lo has tenido que pelear. Tienes cierta ironía en la mirada, parece que te ríes un poco de nosotros, que estás ahí, planificando lo tuyo concienzudamente. Tus pasitos son seguros y tus manos hábiles para poner cada cosa en su sitio. Ya nos has ganado Ewy, con tranquilidad, con sonrisas, ahí estamos, empujando para que tu camino sea perfecto.
Así eres ya.
Por si no me preguntan lo quiero dejar dicho:
El avance en un año ha sido asombroso. ¡Ya dominas los diptongos! Antes era tu abela y he pasado a ser tu abuela. Paso de gigante. No sólo te has hecho con los diptongos, te has hecho definitivamente con todos los que te rodeamos, nos manejas, nos diriges, nos conquistas…