De codín de codán,

de las cabras cordobán,

ballesteros, ballesteros,

¿cuántos dedos tengo en medio?

 

Este estribillo misterioso me lo repetía mi abuela y jugábamos a adivinar el número de dedos sin verlo. Mi madre se lo repitió a mis hijos, y yo a los hijos de mis hijos. Nunca nos preguntamos ninguno el significado de las palabras porque en eso reside principalmente la magia, en no saberlo.

 

Pero viajar abre puertas, desvela misterios, enseña, te va poniendo en tu sitio. Y ha sido una guía polaca la que, en un palacio de Varsovia, me ha enseñado lo que son los cordobanes:
Históricamente, el término cordobán se refiere al cuero de cabra o macho cabrío de alta calidad, muy ligero y suave, que se obtenía mediante la curtición.

 

 

El vocablo es de origen mozarabe y alude a la ciudad de Córdoba, famosa por sus curtidos y por todo tipo de artesanías en cuero, desde monturas de caballo  a  encuadernaciones,  cuadros, biombos, recubrimiento de paredes (así estaban en el palacio), respaldos de silla u otros pequeños muebles. En España, la técnica se desarrolló durante la Edad Media y alcanzó su mayor difusión y renombre durante los siglos XVI y XVII, siendo objeto de gran exportación. Actualmente, quedan pocos artesanos que la realicen, como ocurre con muchos de los productos artesanales.

 


Yo sigo cantándoles la cancioncilla, pero ya no me suena igual, ha perdido algo del embrujo, aunque bien es verdad que todavía nos queda averiguar que significa de codín de codán. Seguiremos viajando y cualquier día, en cualquier lugar…

 


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