Ya es Navidad

Yo sé siempre que, inequívocamente, sin lugar a dudas, con toda certeza,  ha llegado la Navidad por un motivo: tengo una conocida que vive en este mismo pueblo en el que yo habito, y que, durante once meses y tres cuartos del otro, me saluda con desgana, arrastra delante de mí su cara de vinagre con trabajo y farfulla el adiós con distancia, pero ¡oh dios!, un día de diciembre me la encuentro y ya le ha poseído el espíritu de la Navidad, se ha adueñado de ella, le ha invadido y, sin mediar palabra ,se lanza sobre mí, me sonríe, me da un medio beso y me desea felices pascuas. Es la señal, yo saco mi árbol, mis villancicos, mis figuritas y empiezo el ritual. Adoro la Navidad y ella que, tiene lo suyo, a mí, en cambio, me sirve de arcángel San Gabriel. Es la vida.

Las fotos

Pedazos de vida atrapados en el papel. Recuerdos gratos, ingratos. Personas que no están, pero en ellas permanecen. Miradas que nos hablan desde el blanco y negro. Raíces. Amarras. Tenemos montones. Revueltas, bien clasificaditas en un álbum, esparcidas por los muebles de la casa, enviándonos mensajes desde los portarretratos de plata o desde las paredes. Nunca me había dado cuenta de lo importantes que son esas fotos en nuestras vidas hasta que he reparado en que las personas que lo han perdido todo en un desastre: un incendio, un derrumbe, una inundación, una de las cosas que primero mencionan entre sus lágrimas es que han perdido todas sus fotografías, como si con esta pérdida se hubiera borrado el rastro de sus vidas y les costara trabajo reconocerse y encontrarse, como si de todo lo vivido nada quedara que diera fe de que nosotros somos realmente nosotros.

Etiquetas:

No sé si vengo bien…

A menudo lo oyes. Es alguien inseguro, que busca algo cuyo tema no domina. Suele ser en oficinas de la Administración, en centros médicos, de enseñanza…La gente a la que va dirigida la frase nada más oírla se crece, le cambia la expresión, piensa: otro que no sabe nada, a este le pongo yo en su sitio, ahora si que soy importante, yo le voy a decir si viene mal o viene bien, ¡infinita prepotencia en un segundo! Con lo bonita que es la frase: “no sé si vengo bien”, que implica: si vengo mal, estoy dispuesto a rectificar, estoy dispuesto a escucharle a usted, no me cuesta trabajo dar marcha atrás y seguir buscando, y además con una sonrisa amable, porque el que no sabe si llega bien, sí que sabe que tiene que llegar sonriendo…

Etiquetas: