Hay personas que, en todo lo alto de la cabeza, tienen una claraboya. Y por ahí les entra la luz de forma que se desparrama por su cerebro iluminando hasta el rinconcillo más recóndito y lo ven todo claro. Da gusto hablar con ellos porque esta misma luz, además de darles claridad en sus ideas les da fuerza para su voz, de manera que lo gritan alto y claro. No les hace falta escuchar a otro, ¿para qué? Lo saben todo: de política, de economía, de cotilleos, de filosofía… Saben como arreglar las cosas, saben quienes son los culpables de todos los males, sencillamente saben. Es claramente por su luz cenital. Da gusto oírles, da envidia, pero lamentablemente esto es privilegio de unos pocos, ¿quién puede hacerse una claraboya en la cabeza? Esto viene de fábrica.
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Meta
14 de Octubre de 2009 a las 16:48
Es buenísimo esto de la claraboya